FÍSTULAS A-V CON PRÓTESIS VASCULARES

En algunos casos, las venas propias del paciente no son adecuadas para confeccionar una fístula arteria-venosa de calidad suficiente para ser utilizada en hemodilálisis.

En estos casos, podemos recurrir a PRÓTESIS VASCULARES, que son tubos de material sintético que permiten conectar una arteria a una vena con el mismo fin que una fístula hecha con vasos sanguíneos del propio paciente.
La prótesis se coloca bajo la piel y se puede utilizar ya a las 2 a 3 semanas de instalada (esto es una ventaja respecto a las fístulas con vena, que deben madurar en un período de no menos de 6 semanas).

La principal limitación de las fístulas con prótesis es que son menos durables que las efectuadas con venas propias y que pueden presentar más complicaciones si no son bien manejadas en el centro de diálisis.